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28 de octubre de 2015 | Por: JOVEN360 El Salvador

Sueños de un artista.

“Algún día quiero estar arriba de un escenario” estas fueron las palabras que un niño de 6 años pronunció en medio de una situación complicada a las afueras de una cuidad conflictiva.

“Algún día quiero estar arriba de un escenario” estas fueron las palabras que un niño de 6 años pronunció en medio de una situación complicada a las afueras de una cuidad conflictiva. Para Marvin Pleitez los sueños nunca han sido eso, sueños, sino metas que por compromiso propio debemos cumplirnos.

La aventura de cumplir sus sueños no sería rápida y mucho menos fáciles, el apoyo de su madre fue uno de los principales pilares que dio fortaleza a Marvin, ya que fue ella quien a los 8 años llevo a su hijo a la primera clase en la escuela nacional de danza.

Desde muy pequeño nos comentaba que tenía claro lo que quería en la vida: “Yo quería ser deportista, artista y policía”. Generalmente cuando crecemos nuestras ideas y metas cambian al mismo ritmo que nuestras formas de pensar, y en la mayoría de los casos subestimamos aquellas deducciones que hicimos cuando niños; sin embargo Marvin no cambió su perspectiva; respetó el compromiso que había hecho con el niño de aquella época, trabajando por cumplir cada una de esas metas, incluso en la academia nacional de seguridad pública.

Marvin posee una fructífera carrera como artista en la cual se proyecta como un personaje multifacético, siendo bailarín de danza contemporánea con más de 8 producciones de danza, actor con participación en 16 obras diferentes de teatro a nivel nacional. Actualmente experimenta en el área de la dirección escénica, dirigiendo montajes de producciones nunca antes vistas en el país con la Opes (Opera de El Salvador), en las cuales se une la danza, el teatro y el canto. La pregunta que frecuentemente surge es: ¿Qué vino primero? ¿La danza o el teatro? A lo que respondió rápidamente: la danza.

 

 

Y es que la danza es cuando Marvin conoció por primera vez los escenarios, despuntando en el mundo de la danza contemporánea, donde observaba los rostros fríos de algunos bailarines, despertando así su curiosidad por la actuación, en donde la interpretación y el lenguaje corporal pasaron a ser primer plano. En esta dualidad decidió por una época divorciarse de la danza, y en cada una de las oportunidades de reencuentro con su antigua muza se negaba a regresar a ella; fue hasta que uno de sus maestros de teatro le abrió los ojos a una verdad que él no había contemplado: “Mientras más disciplinas domine un artista más lo vuelve cotizado en este mercado tan pequeño”. Es acá donde viene la mayor lección: las personas muchas veces nos olvidamos de integrar los conocimientos independientemente a que área de nuestra vida pertenezcan, como bien dicen todo abona.

Lo anterior es lo que precisamente comprendió Marvin en aquel momento, pues en la actualidad  incorpora ambas disciplinas en los montajes que dirige y ejecuta.

“El momento en el que el arte me llena mas es cuando lo hago para ayudar” y es que en los proyectos de responsabilidad social en los que ha participado  ha podido observar el rostro de las personas quienes, por un momento de risa, olvidan los problemas de su día a día.

Y esto, es a lo que el señor Pleitez busca proyectarse a futuro, enseñándonos que el arte no es arte si no busca impactar la vida de las personas mediante una sonrisa, un sentimiento y sobre todo una esperanza.

“La situación para un artista es difícil en todas partes, en algunas más que en otras, pero jamás imposibles”, El mensaje de Marvin Pleitez para todos los jóvenes es que no tengan límites para soñar y que no dejemos que nadie nos diga que no podemos hacer algo, sueña, proyéctate y sobre todo atrévete a hacerlos realidad.

Escrito por Óscar Cuéllar




 

Comentarios

  • Anominimo hace - alrededor de 4 años

    Ese niño que eduque hoy es mi orgullo ya que sus sueños un acaban ahí el siempre esta en la lucha de seguir adelante su esfuerzo lo a hecho llegar a donde muchas personas jamás pensaron verlo siempre tubo claro sus cosas por superarse por eso seguiré orgulloso de ser su padre.

  • Anominimo hace - más de 3 años

    El arte es un sentimiento que parte desde nuestras almas al corazón de las demás personas por lo que tu regalas alegría esperanza el niño de 6 años que soñaba alcanzar una meta a logrado más de lo que una vez pensó que llegaría a alcanzar felicidades a tu arte..!!!