¿Tienes cuenta? Regístrate o inicia sesión
¿Eres una empresa?
Llámanos al +503 2565 6000
Blog blog banner grabriel5
21 de julio de 2016 | Por: Gabriel Rivas

La disciplina le ganará a la inteligencia

Existe un dicho japonés que dicen:“Al final la disciplina le ganará a la inteligencia”,es un recordatorio de como quizá este país luego de acontecido a mediados del siglo XX, ha podido recuperarse para llegar a ser una potencia mundial.

Es una de las realidades más grandes a los que nos enfrentamos en el diario vivir, donde muchas veces es preferible insistir en la marcha a pesar de los problemas, que ser el “listo” pero por falta de amor e insistencia en el trabajo pasan horas y días sin avanzar en la labor.

¿Alguna vez te has preguntado qué significa realmente esto? Desde los primeros años de la universidad, en la facultad de Ingeniería es una de las constantes que nos repetían en exceso, pero en realidad tiene una validez, no es simplemente algo que dicen los catedráticos para "ordenarnos" al inicio del tiempo universitario.

Una de las vivencias más importantes en la vida de cualquiera es el primer emprendimiento o incluso el primer empleo, y sí, yo valido que ese dicho es real y aplicable 100% en la vida, ya que en un ajetreado ambiente laboral si podrás destacar por tus logros, sin embargo, mucho de lo que nos marca en el dinamismo laboral es precisamente aprender que cada cosa tiene su tiempo, cada esfuerzo merece su orden y cada actividad o tarea hecha de manera estructurada permite resolver los problemas.

Si recordamos que la disciplina es "el conjunto de reglas cuyo cumplimiento de manera constante conducen a cierto resultado", de la misma manera que cada cosa es una regla hacia un fin, la clave es esa constancia que permite que cada uno de los esfuerzos sean reales.

Siempre por medio de la constancia, es como realizamos el mayor conjunto de actividades, destacar en tantas cosas, a veces, no siempre lo hace el que tiene el potencial o la posibilidad de realizarlo. Por eso mismo el “potencial” es un quizá, que al final termina siendo opacado por aquel que sin lugar a dudas no se quedó calculando los riesgos a detalle, sino que vio la oportunidad y decidió tomarla. Es ahí donde reside ese deseo de comer el mundo, como cualquier emprendedor que una y otra vez sabe que puede fracasar, pero aún así toma sus precauciones y comienza a caminar para que cada día sea un paso más cerca de su meta.

Como jóvenes, cada día estamos llamados a pensar que la constancia, entender el resultado y lograr el fin que nos hemos trazado, depende de nosotros mismos. Si tenemos el intelecto para facilitar cada tarea, debemos ponerlo al servicio de la constancia para cada día realizar de mejor manera todo lo que nos proponemos.

Pongamos manos a la obra en cada una de las cosas que pensamos realizar, pensemos realmente en los pros y contras, pero no nos quedemos esperando y pensando, tomemos las decisiones necesarias y comencemos día con día a perfeccionar nuestro futuro por medio de la disciplina.

 

Comentarios